La recesión mundial y el programa social en México





Dr. Carlos G. Palafox Moyers Dossier Politico

Dia de publicación: 2020-04-12


Segunda parte

En el artículo anterior señalábamos que lo que se vive hoy en el mundo es inédito y planteamos que el impacto en la economía global de COVID-19 ha sido mucho más rápido y más severo que la crisis financiera mundial de 2008 e incluso la Gran Depresión de 1929.

Además señalamos que la mayoría de los analistas han estado anticipando una recesión en forma de V, con una caída brusca de la producción durante un trimestre y luego recuperando rápidamente el siguiente, sin embargo debería quedar claro que la crisis de COVID-19 es algo completamente diferente a lo planteado. La recesión que ahora está en marcha parece no tener forma de V ni de U ni de L (una fuerte caída seguida de un estancamiento medianamente pronunciado). Más bien, parece una I: una I que representa los mercados financieros y la economía real cayendo en picada sin recuperación en los períodos posteriores. 

Para visualizar un poco la magnitud del fenómeno es importante resaltar que ni siquiera durante la depresión de 1929 y la Segunda Guerra Mundial, la mayor parte de la actividad económica se cerró literalmente, como ha sucedido hoy en China, Estados Unidos y Europa. 

La crisis de la COVID 19 está exponiendo todavía más defectos en las estructuras económicas, en particular la creciente precariedad del trabajo, debida al surgimiento de la economía digital y a décadas de deterioro del poder de negociación de los trabajadores, así como la inequitativa distribución del ingreso. Otro gran defecto es el sistema de salud pública, tanto en países desarrollados como en vías, ya que fue brutalmente desmantelado por el capitalismo salvaje y hoy no puede responder a los efectos de la pandemia desde una visión social debido a su proceso de privatización.

 Ante esta grave situación los Estados Unidos, la Unión Europea están diseñando grandes paquetes fiscales para ampliar la cobertura de atención médica, proteger las nóminas, proporcionar un seguro de desempleo adicional, retrasar los pagos de impuestos, evitar quiebras, apuntalar el sistema financiero y ayudar a las empresas y hogares a sobrevivir la tormenta. Estas son medidas procíclicas que estos países pueden llevar a cabo para poder contener los impactos negativos del fenómeno, sin embargo, es pertinente realizar la siguiente interrogante ¿Quién rescatará a gobiernos, corporaciones, bancos y hogares en los mercados emergentes como es el caso de México? 

La mayoría de los países en desarrollo, incluyendo México, dependen de los ingresos extranjeros en una combinación de exportaciones de productos, turismo y remesas: se espera que todos colapsen, dejando a las economías muy golpeadas y a los gobiernos sin ingresos fiscales. Al mismo tiempo, se están presentando salidas de capitales ya que los inversionistas se apresuran a buscar refugios seguros en los Estados Unidos y otros países ricos devaluando sus monedas. En otras palabras, justo cuando los países en desarrollo necesitan manejar la pandemia, la mayoría esta viendo reducirse su espacio fiscal y reducirse el financiamiento. Además debe de contar con recursos extraordinarios para enfrenta y combatir el virus y sin medios para proteger a todos los sectores de la economía de los efectos dañinos de las medidas de aislamiento total. En estas condiciones, incluso si los países en desarrollo quieren aplanar la curva, les faltará la capacidad para hacerlo. Si las personas deben elegir entre un 30% de posibilidades de morir si van a trabajar o morir de hambre si se quedan en casa, seguramente van a elegir la segunda opción; ir a trabajar. Esta es nuestra triste realidad que los sectores empresariales y la clase media no alcanzan a comprender. Para millones de mexicanos si no trabajas un día, no solo comes ese día sino el otro también.  

Para dar a los países subdesarrollados la capacidad financiera para aplanar la curva se requiere un nivel de apoyo financiero que no es factible con los enfoques existentes y recursos de las organizaciones internacionales (FMI). Mientras no se diseñen políticas integrales globales cada país diseñara su programa para enfrentar los efectos dañinos del virus.

En el caso de México, el gobierno de López Obrador, opto por el diseño de un programa social sobre un programa anticíclico semejante al de los países desarrollados. Este posicionamiento ha sido duramente criticado por los grandes grupos empresariales y una clase media parasitaria y exigen programas como el que está diseñando los Estados Unidos, Francia, Alemania donde la planta productiva, el empleo y la producción, reside en el sector formal y la mejor manera de proteger el ingreso y el bienestar de las personas es dirigiendo el apoyo estatal a favor de las empresas públicas y privadas y los que laboran en ellas. Sin embargo, este no es el caso de nuestro país. En México Hay 57 millones de personas económicamente activas en el país, tan solo 20,1 millones de ella están registradas en el IMSS. Según estimaciones alrededor del 56 % de la población que trabaja lo hace en el sector informal, es decir, no estaría incluida en el programa “”procíclico” que exigen los empresarios. Por otra parte, las microempresas (en las que labora 1 a 10 personas) representan el 94% de los negocios en México y dan trabajo a poco más del 40% de los empleos formales. En el país de cada 10 personas que trabajan 7 de estos trabajadores son autoempleados, laboran en changarros o en empresas pequeñas que en muchos de los casos no paga impuestos. Bajo este contexto ¿qué impacto tendría una política anticíclica soportada en una suspensión del pago de impuestos personales y empresariales como pide la iniciativa privada? En la práctica sería una transferencia de recursos de los siete que operan en el sector informal hacia los tres que trabajan para el sector formal de la economía; estamos ante un subsidio con cargo a todos y solamente en beneficio de la mediana y gran empresa. Curioso la iniciativa privada se queja de las transferencias que realiza el gobierno de López Obrador y en los hechos exigen transferencia de recursos hacia su sector.

 Así los recursos que dejaría de recibir el Gobierno tendrían que ser obtenido del recorte de los servicios públicos y de los apoyos sociales a los más desprotegidos. También solicitan que el programa sea financiado con deuda pública sin embargo es pertinente señalar que el ajuste del gasto y el recorte a programas sociales retardaría el mismo resultado, porque tarde o temprano se tendría que pagar la deuda de parte del Gobierno afectando a los sectores más vulnerables del país.

También insisten que se condone el pago de luz, agua y gas a los hogares, similar a la Unión Europea, sin duda que suena atractiva la propuesta pero, otra vez, esa medida sería con cargo a los millones de viviendas que no están registradas en los servicios públicos. El Gobierno tiene claro que un confinamiento prolongado afectaría a los sectores productivos más desfavorecidos. Son para ellos los 2 millones de créditos a los micro negocios   formales como informales, además del apoyo a 22 millones de personas desprotegidos o en condición precaria. 

Hoy más que nunca debe de quedar muy claro la diferencia entre  países y regiones desarrollados como Estados Unidos, Unión Europea que pueden inyectar liquidez en la economía para evitar una crisis crediticia e implementar reducciones agresivas de las tasas de interés así como apoyo financiero para permitir que los bancos ofrezcan préstamos de bajo costo y de reembolso a empresas e  individuos afectados por COVID-19, con los países subdesarrollados como México que tienen nula capacidad para diseñar este tipo de políticas fiscales y monetarias.

Pero más importante aún es resaltar la coexistencia de dos mexicos; el “productivo” donde la clase empresarial plantea que López Obrador a  perdido la razón y esta conduciendo al país al abismo de la tragedia ya que no está diseñando  paquetes económicos, como en otras naciones, con estímulos fiscales para las empresas, apoyos al salario de los trabajadores desempleados y créditos masivos para la recuperación de los negocios. Señalan que en esos países sí hay protección y un plan para la recuperación de la planta productiva.

Por otra parte, está el México no productivo o pobre donde existen22 millones de ancianos, al igual que jóvenes sin recursos y sin oportunidades, personas en condiciones precarias, millones de campesinos en pobreza así como pescadores, indígenas, comunidades rurales donde los ingresos que obtienen no es suficiente para satisfacer la canasta básica alimentaria. El presidente llegó al poder gracias al voto de y en nombre de los marginados económica y socialmente. 

En épocas de crisis todos perdemos, sin embargo, en las últimas crisis siempre han perdido mucho más los grupos más vulnerables y además el gobierno se ha endeudado afectando los programas sociales, de salud, de vivienda generando un círculo perverso de pobreza-deuda-pobreza-deuda. En los próximos meses sabremos si la propuesta de López Obrador resultó conveniente o no, pero en su momento habría que comparar los resultados de sus programas con países similares como Argentina, Brasil o Colombia y no con los Estados Unidos o Francia.

Usted [email protected] lector(a) en momentos de angustias, calamidad que está generando esta pandemia cuál de los dos méxicos apoyaría. El presidente López Obrador siempre mantuvo su propuesta; primeros los pobres.

 Dr. Carlos Germán Palafox Moyers
Maestro- Investigador del Departamento de Economía de la Universidad de Sonora y Consejero del Observatorio Ciudadano de Seguridad y Convivencia del Estado de Sonora.


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Comentarios



Gilberto

Estimado German, Mexico no esta preparado para esta contingencia de salud y va a ser dificil para cualquer gobernante enfrentarse a esta situacion(caso Brasil) que aparte generara otra economica mas fuerte(recesion) y ya sabemos que proporcinar incentivos y estimulos fiscales a las grandes empresas tanto extranjeras como nacionales, asi como la deuda externa, no han sido la solucion, y esperemos que no a tan largo plazo (años 2050) como se vaticina seamos un pais desarrolado. Esperamos en proximo analisis tu vision futura sobre energias no renovables asi como la industralizacion automotriz en Mexico para poder dejar de ser maquiladores.

2020-04-13

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