En la ceremonia de la introducción del libro, se les dio las gracias al Instituto de Misioneras Franciscanas Obreras de Cristo Rey, por su presencia y por recordar con afecto a su fundador, al hombre que dejó huella en la memoria de los nogalenses que lo conocieron.
Atentos a la presentación estuvieron, junto con el Presidente Municipal, el sacerdote Osvaldo Gorzegno, entre otros invitados.
También se contó con la participación en varias ocasiones del coro de la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, quienes interpretaron algunas melodías, como: La Morenita, Tus dulces ojos, El puente y Sacerdote para siempre.
En la presentación se destacó que José Ignacio de la Torre, el nombre que en vida llevara el Padre Nacho, ocupa un lugar preponderante en la historia civil y eclesiástica de Nogales, en particular y de Sonora, en general. Hombre lleno de Dios, ejemplo de fe y obediencia, de entrega y generosidad, el querido Padre, siempre puso un sello personal en su trabajo pastoral.
Esta semblanza fue preparada por el Instituto de Misioneras Franciscanas, encontrando su recia figura, su deseo de ser sacerdote, sus múltiples dificultades para su formación en el Seminario itinerante de don Juan Navarrete y Guerrero, siempre perseguido y acosado; su devoción por la Virgen María, su ideal de sostener y aumentar la educación cristiana en la niñez y la juventud.
Su muerte violenta dejó consternado al Estado de Sonora, el Padre Nacho, auténtico apóstol de Cristo, perdura en el tiempo a través del ejemplo de la vida en sus obras.