Wall Street se desmorona después del cañonazo de Trump contra el Rusiagate





Hugo López Ochoa/


Dia de publicación: 2018-02-07


No hagas caso de ninguna de las razones que se están manejando por los analistas sabiondos de las fake news  sobre el “lunes negro”  en Wall Street. Hace mucho tiempo que esa burbuja especulativa estaba esperando el pinchazo para estallar, como lo advirtieron consistentemente  el economista Lyndon LaRouche y su esposa Helga Zepp-LaRouche.

Irónicamente, el mismo presidente Donald Trump, quien dió un informe color de rosa sobre el estado de la economía en su State of the Unión del 30 de enero --que contó con un 75 por ciento de aprobación de un pueblo estadounidense agobiado por los escándalos y las malas noticias--, guardó un “silencio estridente” sobre el peligro  inminente del crac cuando fue él mismo quien advirtió que sucedería de la forma como está ocurriendo. Me refiero a su histórico discurso de Charlotesville, Carolina del Sur, 13 dias antes de las elecciones presidenciales de noviembre de 2016, en el cual culpó al expresidente Bill Clinton de la crisis de 2007-2008, “porque fue él quien anuló la Ley Glass-Steagall” en 1999, y ello, dijo Trump contundente, “fue la causa de la burbuja especulativa que tronó en 2007-2008.” Ese asunto no se arregló, continuó, “y ahora es peor que antes”. “Si no ha estallado ahora”, agregó, “es “porque están protegiendo la campaña de Hillary  Clinton, pero la harán estallar en la próxima presidencia”. Y se comprometió ahí mismo, y por el resto de su campaña, a reinstaurar la Ley Glass-Steagall con la cual Roosevelt sacó a los Estados Unidos de la Gran depresión, con lo cual ganó el margen decisivo de votos y delegados que necesitaba para ganar la Presidencia.

 Bien, pues eso es lo que está ocurriendo ahora. Primero dejaron que el ego de Trump se inchara con una expansión sin precedentes del mercado de valores de Wall Street, mientras lanzaban el “rusiagate” para debilitarlo y derrocarlo, pues el Imperio británico y sus agentes “americanos” no admiten siquiera la posibilidad de que Estados Unidos, como lo quiere Trump, hagan la paz con Rusia y China y se incorporen a la Nueva Ruta de la Seda. Trump comenzó a presumir, y tenia algo de razón, de que el rebasamiento de la marca del 3% en crecimiento económico que parecía imposible con Obama, se debió a su política económica de creación de empleos en base a a resurrección del “cinturón de óxido” con la reactivación de las minas de carbón y la industria basada en esta fuente de energía; la desregulación de todo tipo de reglamentos ambientalistas; la reanudación de los permisos de construcción de obras que estaban paralizadas por el régimen conservacionsita de Barack Obama, como los oleoductos Keystone XL y Dakota Acces; el regreso de algunas plantas fabriles desde México y la aprobación por el Congreso de la reforma fiscal  que redujo los impuestos a las utilidades de las empresas, a solo el 20 por ciento. LaRouche le advirtió, por cierto, que la disminución de impuestos a las utilidades solo aumentaría la burbuja especulativa que domina a la economía y a los mercados del Eje Transatlántico. Y al tiempo que Trum presumía de ese crecimiento de mas del 3% en su primer año de gobierno, en su informe a la nación del 30 de enero, el índice Dow Jones comenzó a caer estrepitosamente. Primero fue la caída de cerca de 700 puntos del viernes 2 de febrero, la peor en dos años. Luego vino el “lunes negro”, con una caída de hasta 1,597 puntos durante el dia, la peor de la historia, en puntos, para un solo día, quedando en 1,178.41, equivalente a -4.62%, según CNN.

Si quieres una respuesta “objetiva” a la pregunta “¿qué pasó?”, la respuesta es que la burbuja especulativa ya es tan gigantesca--se calcula en unos 2.5 mil billones de dólares (2.5 mil millones de millones de dólares)--, que el “crecimiento económico” presumido por Trump no le hizo ni una cosquilla. La pulga ya creció mucho más que el perro. Es como un enfermo canceroso en fase de metástasis que reacciona al tratamiento y un día parece recuperarse, pero al siguiente dia fallece.
Pero la respuesta es subjetiva. La burbuja ya ha estado lista para estallar desde hace tiempo. Creció aun mas que en 2007/2008 porque la alimentaron con una fabulosa inyección de 80 mil millones de dólares mensuales, prácticamente un billón de dólares al año, tanto en Estados Unidos como en Europa, para que no cayeran en bancarrota los megabancos “demasiado grandes para caer”,  pero estos siguieron haciendo lo mismo: apostar y apostar en el gran casino de mercados derivados y “hedge funds”. La cuestión, como lo dijo correctamente Trump antes de las elecciones, era en qué momento la pinchaban, y ese momento ya llegó: Con el Memorando de Nunes, las 4 páginas del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes que exponen el complot de Hillary Clinton y el Comité Nacional Demócrata para derrocar a un presidente electo democráticamente,  Donald Trump, cundió el pánico en Wall Street y la City de Londres. El pretexto es lo de menos. Que si la creación de empleos conduce a la inflación y esto “asusta al mercado” (¿al mercado no le gusta el crecimiento económico?), que si la Reserva Federal anunció cuatro, no tres aumentos a las tasas de interés en el 2018 ¡mentiras!. Decidieron desatar el caos financiero para desestabilizar a Trump en el momento en que tuvo los pantalones, con el valiente apoyo de un grupo de republicanos del Congreso, como Devin Nunes,  de desenmascarar a los golpistas y darle un tiro de gracia al “rusiagate”, liberándose así de un tema que amenazaba con derrocarlo realmente y poniéndolo en situación no solo de aventarse el boleto de restaurar la ley Glass-Steagall, sino también las Cuatro Leyes propuestas por LaRouche1 para sacar a los Estados Unidos de su postración económica, política y social. 

La pregunta es: ¿actuará Trump a tiempo?.

1) La Ley Glass-Steagall es una Ley de regulación bancaria instaurada por Franklin Roosevelt que impide la especulación y apoya a los bancos vinculados a la generación de empleos productivos.
 Esta es la primera de las Cuatro Leyes de LaRouche. Las otras tres son: instaurar un nuevo sistema de Bnaca Nacional, instaurar un nuevo sistema de crédito para el desarrollo y dirigir la economía hacia las fronteras de la ciencia, particularmente en la industria aeroespacial y la energía de fusión termonuclear.

Hugo López Ochoa es miembro fundador del Instituto Schiller de México y de los Comités Laborales desde 1974. Email: hlochoa@gmail.com, Twitter: @HlochoAG


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